el un bosque congelado por un tardío invierno, una vez el destino se revelo y dejo caer sobre las ramas huesudas de los fríos arboles del bosque invernal una ráfaga de viento tibio revolucionando todo el bosque invernal. su paso fue estruendoso, haciendo tiritar de miedo a las ramas que habían perdido el recuerdo de un calor. pero este viento no fue débil, poseía un calar tan intenso que no quemaba pero calentaba los brotes de las ramas y con ello los arboles volvieron a ver verdor en tus brazos.
el rió quebró su capa d hielo para poder sentir esa brisa y así volvió a fluir entre su cause, las nubes tratándose seguirla dejaron brillar al sol una vez mas y las rocas sintieron cosquillas y se remecieron dejando caer la nieve de sus espaldas. en resumen fue una revolución total en aquel bosque... pero el destino deseaba otra cosa, el destino estaba dolido con el bosque que había matado a muchas criaturas por las bajas temperaturas y asi dejo al viento solo una semana.
cumplido el plazo el bosque despertó de nuevo empezándose a acostumbrar que la ráfaga jugase en el... pero no volvió, su ultimo paso fueron las hojas que elevadas en el aire comenzaron a caer lentamente como si de lluvia se tratase y entonces el las rocas volvieron a dormir, las hojas que vivían en los brazos de los arboles se suicidaron al no sentir mas calor, las nubes recordaron su rol y el rió ya no quiso correr mas... entonces el bosque ya dejo de ser uno invenal y desde ahora se llama el bosque muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario